Las actitudes estigmatizantes de la sociedad hacia las personas con enfermedad mental se reflejan también en los servicios sanitarios y en las propias consultas de atención primaria y especializada.
El estigma puede frustrar la recuperación e incluso la detección del problema, en especial cuando los y las profesionales del ámbito sanitario y social, incluidos los de salud mental, son fuente para la estigmatización, sobre todo cuando en la consulta ven sólo la patología y no a la persona.
Es evidente que no todos los y las profesionales de la salud estigmatizan o discriminan y muchos tienen una gran sensibilidad hacia este grupo de pacientes. Pero existe todavía un trasfondo de estigmatización. La fuente de discriminación más obvia suele estar en el diagnóstico, que funciona como una etiqueta que activa los prejuicios sobre una persona que tiene una enfermedad rodeada de estereotipos.
Los y las profesionales de salud mental suelen detectar una falta de integración en el resto del sistema sanitario, por lo que no hay suficiente comunicación entre salud mental y salud general. Una brecha que el modelo comunitario de atención a la salud mental debe cerrar.
La atención a la salud mental ha progresado enormemente desde principios del siglo XX:
Referencias bibliográficas
Mental illness: stigmatisation and discrimination within the medical profession.
Royal College of Psychiatrists, Royal College of Physicians of London, British Medical Association. 2001.
Versión en pdf: cr91.pdf / 92 KB
Estudio y análisis del estigma asociado a los trastornos mentales en los ámbitos sanitarios.
Huizing E, Ariza Conejero MJ, Rodríguez Morilla J, Lacida Baro M, Reina Jiménez M, García Aguilar R.
Rev Presencia 2006 jul-dic;2(4); 2006.
Acciones de sensibilización para la aceptación de la enfermedad mental y las personas que la padecen.Más información