Tras siglos de incomprensión y reclusión, a principios del siglo XX se empezó a abordar la “locura” como una enfermedad y no como un estado irreversible y peligroso. En las últimas décadas del siglo pasado, el “loco” pasó del encierro y el olvido a ser un ciudadano y ciudadana con igualdad de derechos y con el respaldo de un sistema socio-sanitario que trabaja para integrarlo en la sociedad.
Andalucía es una comunidad pionera en el proceso de creación de una red especializada en salud mental, que significó el desmantelamiento de los psiquiátricos y de la política de encerrar a las personas con enfermedad mental.
Pero desmantelar el estigma de la conciencia colectiva es una tarea mucho más lenta y difícil, las barreras de los antiguos manicomios han dejado paso a otros muros, invisibles pero muy sólidos, que mantienen el aislamiento e impiden la total recuperación de los y las pacientes. Cada discriminación, cada prejuicio, cada tópico infundado contribuye al estigma y eliminarlo es fundamental para poder tratar la enfermedad mental y que las personas que la padecen puedan integrarse plenamente en la sociedad.
Administraciones públicas y otras entidades llevan a cabo desde hace años planes, medidas y campañas para que la única complicación de la enfermedad mental sea la enfermedad en sí. Los Gobiernos de la sociedad occidental trabajan para orientar la organización y gestión de los servicios según el principio de la recuperación personal, reduciendo al mínimo la aplicación de medidas coercitivas y de restricción de la libertad y lanzando campañas de concienciación sobre la población general y específicamente sobre medios de comunicación y el propio personal sanitario.
Promoción y prevención
Es necesario planificar y mantener a largo plazo los programas para erradicar el estigma, combinados con campañas de sensibilización, enfocadas a reducir la discriminación, a través de la reflexión sobre las actitudes y las concepciones sobre la enfermedad mental. Informar en las escuelas, los centros de trabajo, la red socio-sanitaria y las empresas de medios de comunicación es un paso para suprimir los mitos, aceptar la enfermedad mental y lograr integrar a las personas que la padecen.
Para mejorar la salud mental no basta con tratar las enfermedades mentales de manera efectiva. La promoción de la salud mental y la prevención de las enfermedades mentales pueden llevar a una mejora sanitaria, social y económica, favorecer la inclusión social y la productividad económica, reducir el riesgo de enfermedades mentales y las alteraciones de conducta y disminuir el coste en materia de bienestar social y atención sanitaria.
Acciones de sensibilización para la aceptación de la enfermedad mental y las personas que la padecen.Más información